sábado, 21 de enero de 2017

Fin.

Camino descalza sobre el piso de madera, la planta del pie resuena como una bala cada vez que golpea, cada una de esas balas me habla de un final, se terminó la vida prestada en este dos ambientes bien ubicado, se terminó la paz de la soledad (y el llanto a cualquier hora tambien). Se terminó Juan, otra vez, seguro no la ultima, seguro se termine 20 veces mas y el jamas se entere. Se terminó el dormir media hora mas, la libertad. Se termina todo siempre y aún así me dispongo a empezar de nuevo, como sin saber que todo tiene un fin.
Nunca más voy a tomar un remís hasta tu casa, mejor me quedo durmiendo, mi cama está mas segura de querer estar conmigo, yo estoy mas segura de querer estar conmigo, aunque no me quiera ni ver en el espejo, no puedo seguir engañada por mi mente, no puedo seguir pretendiendo que esto cambie a mi gusto. Vas a cambiar, si, pero no para donde yo quiero. Nunca me vas a llamar porque querés estar conmigo, me vas a llamar por sexo, o por tristeza, y no puedo tolerarlo mas..
Me elijo a mi
aunque no me pueda ni ver
me elijo a mi, aunque no me entienda
Al menos hoy, me elijo a mi, ya veremos la próxima vez que llames

jueves, 12 de enero de 2017

La duda

Lo hice, le dije todo, todo lo que me pasaba, todo lo que sentía. Le hablé de los vacíos, de la soledad, de lo que yo quería, lo que necesitaba, lo que no sabia si podia esperar de él. No podia mirarlo a la cara, aún a pesar de la oscuridad, de la noche y de las sábanas; use ese abrazo como escudo, su pecho en mi espalda como base para pararme y soltar ese monologo infernal, inútil. Le dije todo, lo repetí mas de una vez,  lástima que solo haya ocurrido en mi cabeza, lástima q no haya soltado una palabra por miedo a escuchar mi propia voz pidiendo amor

"Kiss me, i'm irish"

El ventilador estuvo prendido toda la noche, tuvimos que usar abrigo y fui feliz aunque quería serlo en otro lado. Lucas me dijo "Mi amor" antes de despedirnos, se equivocó, obvio, era la costumbre quizás. Se toma el subte, subo al colectivo, vibra el bolsillo y ahí está de nuevo, siempre escribe después de cerrar la puerta, y yo no se si es que lo hace por educado, por amable o porque se esta equivocando mal.
Me niego a todo, me agarro del pasado porque así me acuerdo que es imposible pararse junto a él, si al final se va a ir con otra, pero al fin y al cabo ¿A quien le importa? Si total yo quería estar en Lomas, total yo no quería ser feliz con el.
A menos, claro está, que no encuentre la felicidad con vos y me retire, y ahi voy a caer sobre esas sábanas verdes en el 3ro B

viernes, 30 de diciembre de 2016

Garganta

Estoy viviendo sola en Belgrano, de prestado, por un corto periodo que cada vez se hace mas corto, cada día parece estar mas cercano mi regreso al conurbano, extraño por adelantado el subte aún cuando difícilmente tomo el que tiene aire. Tengo en mis manos la vida de dos gatos y un cactus, de estos tres, solo me pertenece un gato, Mercurio, mi hijo. Digo que sus vidas están en mis manos porque no puedo olvidarme de darles de comer, de servirles agua, de ver que no se hayan suicidado por a ventana que da al pulmón del edificio como quizás yo haría si siento el abandono que veo que sienten cuando me voy a trabajar
Camino por la casa cada día con menos ropa, cada día mas viva, cada día sabiendo mejor como evitar que me vean por las demás ventanas, paseo descalza, saco abejas para que no piquen a los gatos. Al llegar del trabajo lavo ropa, nunca pensé que podía sentirse tan bien la vida de ama de casa, pero sucede, tengo responsabilidades para equilibrar a balanza de la libertad.
Y aún así, se tener un tiempo para él, aún así propongo subirme a un subte, combnar con otro, tomarme un tren, y después un colectivo, todo para llegar desde Belgrano hasta Lomas de Zamora y pasar unas horas con él, preguntarle si está mejor, abrazarlo, fundirnos y ser uno sin dejar que el clima de diciembre nos intente persuadir.
Pero no, él no tiene ese tiempo, aún cuando probablemente esté ahi, donde estaría con él, aún cuando seguramente este sentado en la misma cama, al lado de las mismas perras por as que me llamó casi llorando una semana atrás.
No quiero que me lame más cuando no quiera o no pueda estar sólo, quiero que me llame cuando quiera estar conmigo, como yo hago con él.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Compañía

Lucas me agradeció por la compañía, no pude hacer lo mismo y ahora siento que me está en deuda, que hay algo que dejé en Palermo que tiene que volver a mi en algún momento, pero no. Ya me había dejado a mi misma ahí hace dos años, y sin embargo ahora que ya pude encontrarme, no me retiro, sigo un poco ahí aunque sin ganas, sin un convencimiento, sin saber por qué.  Siempre llego a su vida cuando los psicologos estan cerca, pero no es casual, porque es él quien me llama. Sigo un poco ahí aún cuando está a tres colectivos de donde realmente querría estar.
Estoy cansada de ser el hombro del mundo, el hombro de ellos, soy un hombro en el que se caen las lágrimas equivocadas, escuchando problemas equivocados
pero nunca les digo que no
y no se por qué

lunes, 28 de noviembre de 2016

"El asunto del Rock"

"La mayor ya tiene 27, si. No, no tiene novio, esta con el asunto del rock y hace su vida"
Dice mi abuela por teléfono mientras termino de prepararme un licuado, me rio y sirvo todo el contenido en un vaso, medida exacta, sin rebalsar, sin quedarme corta, ni una gota mas, ni una got menos. Termino de servirlo y entiendo q sin darme cuenta aprendi  a preparar todo en la proporcion justa para uno solo, para mi, a ojo, sin haber necesitado medir nada.
Entonces hoy es el día en que descubro lo buena que soy en llevar mi vida sola, lo descubro y me da miedo, pero lo peor es que además de miedo me doy asco. No se como pasó, me quedé dormida en esa parte.Ahora el gato ronca al lado mio y comprendo todo con mayor profundidad, y así como lo comprendo, duele.
"...está con el asunto del rock y hace su vida", no puedo dejar de pensar en eso, porque no se si lo hago, como ella cree, a veces considero la idea de estar en pausa y no haberme dado cuenta, pero ella realmente cree que hago mi vida, y al final pienso que quizás tenga razón, quizás si lo estoy haciendo, manteniendome al margen de los problemas ajenos, abrazando los mios, acompañandome con ellos. Tal vez ese sea justamente el problema, aprendí a hacer mi vida, a ser yo sola, a no estar incluida en los dilemas de otros, a no tener nada que ver con ellos, y fue así como al final logré que ninguno de todos esos cuchillos que llueven de todos lados me pueda cortar...
Lástima que para que esos cuchillos no me corten, tuve que convertirme en uno, lástima que haber aprendido a vivir conmigo haya tenido como consecuencia olvidarme como se hace para vivir con otro, para querer a otro y que tambien te quiera. Pasé de no saber estar sola, a no saber estar acompañada, y temo no recordarlo, temo no poder volver, creo que no se como se saca este disfraz...

"La libertad de andar y andar, la libertad para encerrarse. No hay ventaja en saberse cubrir si nos golpeamos desde adentro..."

domingo, 2 de octubre de 2016

Picaporte

"Nunca había querido tanto a alguien como para sentirme obligada a serle honesta" Dijo Norma.
Las paredes de mi habitación se cayeron sin hacer el más mínimo ruido, mi cama se volvió grande, y todo a mi alrededor se convirtió en ese cuarto de hotel. Era julio de 2014, o quizás Junio, no se, toda la primer mitad de ese año pasó de forma muy extraña, atemporal. La puerta del pequeño baño estaba abierta y yo estaba parada sosteniéndome de ella, tenía un secreto en una mano y en la otra el picaporte. Tendría q haberle revoleado ese picaporte por las dudas, como venganza del porvenir, un porvenir que pensé que nadie me había vaticinado, pero que en realidad él me mostraba día a día, tendría que haberle clavado ese picaporte en la frente, para anticiparme al dolor que con el que me iba a pagar la compañía, pero en vez de eso le solté mi secreto, el único secreto que tuve durante aproximadamente 10 años. No se si yo también me sentí obligada a serle honesta por tanto cariño, o si confiaba en el. Quizás simplemente había encontrado a alguien que estaba 50 mil veces mas jodido que yo, y entonces mis mierdas en comparación no eran nada. Seguro él había hecho lo mismo, seguro todavía lo hacía, y si creo eso es porque no recuerdo que me haya juzgado, pero, quien era él para juzgarme después de todo?

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La ley y el orden

Hace tiempo vengo intentando llevarme bien con las agendas, me compré una para no olvidarme cada vez que tenía que visitar un médico... Me olvidaba de llevar la agenda conmigo. Las agendas son una declaración, una declaración de orden, de control, de que se tienen las riendas de algo. Como las paredes con cuadritos bien alineados, el porta llaves justo al lado de la puerta, la cama armada a la mañana. Todo eso que te dicen que no es rutina, si no buenos hábitos.
La agenda es un engaño, es un lugar donde ponemos todo eso que debería ser importante para nosotros pero a lo que no estamos atentos, lo que se nos pasa, lo que necesitamos que nos recuerden porque no tenemos en mente por nosotros mismos. Sin importar si se nos pasa porque tenemos más cosas en que pensar.
Y a quien le importa si no tengo las riendas de mi vida, si dejo las llaves en un bolsillo, o si sólo armo la cama cuando toca cambiar las sabanas? Digo,  si no me importa a mi, si me entiendo en mi desorden, ¿Quien tiene la Facultad para decirme que esta mal y estar en lo cierto?
A veces intento ser organizada, me cierro la camisa hasta el cuello y finjo seriedad. No voy a decir que no me gusta, supongo que una parte de mi desea tener un poco más de control sobre las cosas. Y al otro día me despierto, elijo dormir 5 minutos más abrazada al gato sabiendo que eso significa salir apurada, me pongo zapatillas una remera suelta, cruzo el semáforo en rojo si me da el tiempo. Y dejé la cama desarmada, pero lejos de esperar "que vengas a arreglarla por mi",  (como dice La ciudad bajo la niebla),  la dejo desarmada para que siga así, para llegar al final del día y encontrarla abierta para mi, para desarmarla más y enredarme en las sabanas mientras me digo que mañana lo arreglo.
Mañana es hoy, hoy es mañana, hoy es hoy y es ayer,  recien es hace un rato, y mientras pasa toda esa arena por el reloj, yo tengo la cabeza en la almohada y pienso: tengo que comprarme una agenda para el año próximo,  que es mañana, que es en un rato.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Tener historias.

Si algo me faltaba eran kilómetros.
Estoy mas hormonal de lo que quisiera y él me dijo que soy hermosa. Me hizo creerlo, todavía dura un poco el efecto.
Nos dimos un beso -O algo así-  y me fui sabiendo que se iba a subir a un avión. "Necesitaba hablar con vos aunque sea por whatsapp, sé que estamos los dos a un avión de distancia" Reza una de sus canciones, que no es para mi pero queda bien en este punto. La escuché en vivo un rato antes de esa despedida que tuvo lugar al mismo tiempo en que nos presentábamos, la tengo sonando en la cabeza. Nunca antes había conocido a alguien al mismo tiempo en que se despedía, o quizas siempre fue así pero nunca pude verlo
Eliana dice que me sobran oportunidades pero me falta activar, que la noche podría haber durado más. Resulta no ser noticia nueva, yo ya sé que nunca piso el acelerador, debe ser que tengo ocupado el pié apretando el freno para no chocar, debe ser que sigo dejando al miedo tomar el control de todo.
Lo importante es tener historias, y esta, aunque breve, me sacó una sonrisa.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Debemos

Me habla de la nada y ya caí, pero nuestras conversaciones no duran mas que una tarde, y nunca dos tardes seguidas, suelo automáticamente recordar un viejo prejuicio que formé sobre él y entonces mis respuestas son bastante vacías, no querría que me guste alguien como creo que es él. Fingimos tener algo de que hablar, como todos los que fingen conocerse pero en realidad no saben nada.
Me acuerdo que me gusta, al menos físicamente, pienso que deberíamos coger, y en mi cabeza ya estoy armando planes, me pongo psycho, fabulo, empiezo a buscar eventos futuros. Nada. "Pienso que deberíamos coger" le digo entonces. Se queda duro, me da un beso y empezamos a caminar, Abro lo ojos, seguía frente a la pantalla escribiéndole sobre celulares y otras hierbas. Quizás debería decirle que tenemos que coger. Dejamos de hablar, entonces ya no pienso eso, pienso que debería por primera vez empezar a hablarle yo otro día, en unos días. Mañana imposible, va a saber  creer que me tomé en serio la primer frase de hoy.
Igual, si, mejor mañana, si cuento con suerte quizás logre un plan para este finde, por mas que en mi mente ya escucho el grito de Netflix viniendo a por mi.

lunes, 29 de agosto de 2016

Eterno.

Cuántas veces escribir sobre lo mismo?
Gustavo dijo sobaco. El libro en la mesa de Lucas.
Cuántas veces arañar la misma historia?
Gustavo representaba la propia traición,  como Guido, que fue el abandono a mi misma.
Cuántas veces esta bien apelar al mismo recuerdo en la escritura?
Lucas me dejaba escuchar Placebo, mi última conquista me llevó a desayunar.
Por cuanto tiempo sostener momentos y hacerlos canción?
M. era insoportablemente fundamentalista y me gustaba igual.
Hasta cuando seguir usando las migas de lo que dejamos atrás para alimentar nuestros vacíos?
Por cuantos días, meses, años recordar lo que podría haber sido?
Cuanto tiempo más es sano abrir las fotos de alguien que en persona me empujó a salir corriendo a segunda vista?
Por que seguir convirtiendo en verso, en poesía, en canción, a aquellos que ya no están hace tanto?
Tantas veces escribí "Gustavo dijo Sobaco" que ya tengo cariño por la frase.
Cuántas veces más escribir sobre lo mismo?
Hasta tener los huevos suficientes para salir a buscar historias nuevas.
Hasta que se nos crucen más anécdotas  disfrazadas de posibles amores
O hasta que de nuevo el amor se presente y el miedo nos haga dejarlo atrás, volviendolo una anécdota
Teniéndolo en mente como eso que podría haber sido nuestro.
Y volver a empezar, volver a repetir, a reciclar, reutilizar hasta el hartazgo, hasta gastar la propia vida.

domingo, 28 de agosto de 2016

The pill

-Women (and I'm sure, positive, that this applies to men as well) shouldn't wait for the perfect mate to just roll onto their lives, they should settle sometimes for Mr. or Mrs. Good Enough.


Busco por horas una película que ver, elijo una de las que quedaron en la lista de cuando miraba todas películas románticas con final feliz. A la media hora se torna complicado, el protagonista empieza a hablar de lo que hablaba una hora antes con mi amiga, la idea del amor, esa noción de que cuando llega cambia todo y deja la habitación patas arriba mientras vos solo sonreís. Fred empieza a decir que a veces es cuestión de conformarse con la persona "Lo suficientemente buena" en lugar de esperar a la persona perfecta. El muy cagón le esta dando a la protagonista el mismo consejo que, tiempo después vamos a darnos cuenta, él venía aplicando a su vida.
No me quiero conformar, a veces pienso que ya sentí del amor todo lo gigante que podía sentir, que todas esas tormentas en el corazón que aparecen cuando encontrás a alguien nuevo ya no se van a repetir, y que quizás él tiene razón, quizás de verdad hay que dejar de buscar magia en todos lados y empezar a ser mas realistas. Pero no, no me quiero conformar, si ya sentí todo lo que había para sentir, quiero sentirlo de nuevo. Por un segundó sentí que estaba en el sillón de Lucas, era verano, nunca pisé esa casa a baja temperatura. El ventanal del balcón estaba abierto y yo estaba fumando un cigarrillo, me vi desde afuera y creí verme feliz, pero no, ahora que veo a la distancia, meses lejos, tormentas de por medio, hubo bastante vacío, nos tolerábamos, nos turnábamos con la música y con las compras, pero jamas desarrollamos esa conexión que parecen tener todos a mi alrededor. Aún así mantengo el cariño, no nos enamoramos, seguramente no lo hubiéramos hecho, entonces veo todo ese verano desde este invierno a destiempo y entiendo que todo fue para mejor, que valió la experiencia, que algo seguro aprendimos, y que hay personas que no necesitan marcarnos a fuego para dejar su huella en nosotros, así como tampoco todo el que entra necesita ser definitivo, algunos aparecen para dar una lección, otros sólo para que disfrutemos de ellos, 
Y acá estamos, él volvió de Irlanda y pareciera haber encontrado lo que buscaba, aunque solo él puede saber si es así o si está conformándose. yo sigo en el camino, ni rendida ni conforme.

sábado, 27 de agosto de 2016

-No Name, No Pain

Gustavo dijo "Te quiero mucho" (no a mi, menos mal...) y pensé en cuanto tiempo pasó de la ultima vez que vi algo así. Un 'Te quiero mucho´ al aire, fuera de contexto, sorpresivo, inesperado, lindo, Cada tanto Él se me aparece en otro, en alguien nuevo, como si tratara el tiempo de decirme algo, como si tuviera algún error que reparar, como si debiera dejarme caer en algo que normalmente no haría. No es Gustavo, es lo que representa, es la idea de mirar para otro lado, para donde no están los disgustos propios, las manías, lo que define nuestros placeres. No es Gustavo, es la idea de ir contra las propias restricciones, contra los limites absurdamente autoimpuestos, contra todo eso que nos tatuamos en la mente como camino a la felicidad y que al final pareciera que mas que acercarnos a ella nos aleja.
Cada tanto alguien me recuerda a Él, aunque en menor medida, con menos ganas de huir. Hace una semana lo vi en un camarín, con otro cuerpo, otro rostro, otros modales, otra vida. Dijo 'Queso' y en mi mente fue como volver a Julio de 2015. Al igual que aquella noche, el final se situó al siguiente día en el Metrobus 9 de julio, lástima que ahora los roles se hayan invertido, lástima que después del Metrobus no hubo nada, la noche murió atravesando un túnel y yendo hacia la luz, O hacia Lanús.

lunes, 22 de agosto de 2016

Más San Telmo por favor

Es fácil enamorarse de San Telmo. 
Las calles empedradas, las fachadas antiguas, el mercadito de barrio que contra todo pronóstico supo sobrevivir al progreso y al supermercado chino. 
Sábado 10 AM. San Telmo se va terminando y bordea el conurbano entre dos tazas de café con leche tan grandes como el quilombo interior. Me quemo la lengua pero hace tato frío que esta todo bien, no puedo parar de mirar las esquinas que me rodean, mientras tanto el fuma el tercer cigarrillo de la mañana, y es para eso que elegimos una mesa en la calle,junto a la ventana. Encontramos esa feria que yo tanto perseguía en mi cabeza, y aunque recien abría la usamos para cortar camino. Mi primer sobre de azúcar susurra que "Cabe todo el mundo en la ventana de un bar", el segundo ya no importa. Nunca antes en mis veintisiempre años la persona que me había invitado un vodka me invitaba un café la mañana siguiente, quedan poco caballeros o no están donde estoy yo.
La noche anterior fue un corto independiente, la charla sobre el horóscopo, el taxista mudo, "mi casa es un desastre", el paseo por el pasillo en cámara lenta, torpe. Despierta y sonríe, la ventana se golpeó toda la noche, escuché hasta mi celular vibrando, Él nunca se enteró de nada. Me desperté tantas veces esa noche junto a él, que se sintió como haber dormido juntos por una semana. 

domingo, 3 de julio de 2016

Recurrente

Se hace de noche y me encuentro buscando consejo, consultando si esta bien, si no me extralimito, pero en realidad lo que busco no es que me aconsejen, lo que busco es que me aprueben. Hago la misma pregunta una y otra vez, a unos y a otros, nadie me apoya, nadie me apoya pero tampoco me dicen que me equivoco, creo que nadie quiere convertirse en responsable de un corazon roto que no conocen, divagan, repiten lo que digo pero con otras palabras,
Igual sigo preguntando, mas tarde o mas temprano va a haber alguien que me de las palabras de apoyo que necesito, o que sepa frenarme iluminándome con algo que no se.

sábado, 2 de julio de 2016

Publicar.

Reviso y vuelvo a revisar, como volviendo a vivir esos momentos inútiles de mi existencia, como quien relee un libro porque cree que no lo entendió.
Reviso, vuelvo a revisar, releo mis palabras porque en realidad ni siquiera yo me entiendo, llegamos a una era de compartir todo, menos lo realmente importante. Publicar, compartir en facebook, twitter, círculos de google, y en 30 redes mas repletas de gente a la que no le importas. No quieren ver tu desayuno lleno de colores, no les interesa compartir eso con vos, solo interesa que compartas el suyo.
Sigo revisando, cada tanto alguien se asoma, entonces dejo de inspeccionar mis vacíos y le dedico a un rato a ese nuevo rostro, a veces viejo. Tan interesante que me lleno de leer y me aburro de tanto imponerme el entendimiento.
Vuelvo a mi, me leo de atrás para adelante y me entiendo un poco mas, así que es hora de que los demás lo hagan también, pero mejor no me muestro con palabras, mejor busco una foto que compartir, algo que hable de mi y mis vacíos, algo que me identifique y los identifique a ellos, porque nadie entiende lo que no conoce, y si no se ven reflejados no van a entender. No hay nada para mostrar, porque no pasa nada, no me moví, voy a subir esta foto vieja, o esta de mis zapatos nuevos. Quizás un día aprenda a quedarme en las sombras si no hay nada para comunicar.

Gris plata

No hay mejor momento para irse a dormir que cuando sentís el vodka en la sien. Esa sensación me suele marcar la retirada, o al menos lo intenta, ya que no siempre logra ganarle a mi voluntad de seguir tomando y que mi yo del pasado me arrastre de los pelos a cometer un papelón. No es que quiera molestarte, esto en mi mano no es un cuchillo, no,  porque no vine a lastimarte, no volví para llevarte de nuevo al infierno,  nada de eso,  de hecho son esos los motivos por los cuales no vuelvo. Mirame bien, no estoy volviendo, te estoy marcando el camino a vos. 
Si, ya se que cerré mal la puerta, ya se que te quedaste un rato al otro lado por las dudas, pero esas dudas por las que vos te quedaste, para mi eran certezas, por eso abandoné. Perdón, de verdad te juro que esto no es un cuchillo, de hecho no se que es, tal vez lo sea, y quizás por eso es que apenas me dejo acercar, quizás si, sea un cuchillo, pero uno de doble filo, uno con el que te lastime de nuevo a la vez que me corto las manos con tu dolor.
No, no puedo asegurarte nada, es por eso que todavía no llegué y ya me estoy escapando, porque a fin de cuentas eso es lo que mejor me sale cuando me cruzo a alguien que me puede hacer feliz.  Correr, esconderme, lastimar por inercia
Y no puedo pisar dos veces la misma baldosa floja y salpicarte, se supone q esta vez ya se donde esta la baldosa y la esquivo, se supone q esta vez vos ya sabes que soy un cuchillo y te alejas.
Pero no, abrazarme, cortate de nuevo, así puedo otra vez salir corriendo y diciendo que lo hago por vos, cuando en realidad sólo tengo miedo a que de tanto cortar, pierda filo.
Cuando en realidad tengo miedo de no saber como ser feliz

No se

Quise verlo desde otra óptica, quise saber como se vería desde otros ojos, o quizás solo quería no verlo a través de mi mima. Quise verlo desde otra óptica, entonces llene un vaso con vodka, y cuando encontré el final miré desde él. Las cosas desde el fondo de mi vaso ya tenían sentido, al menos un poco más del que parecían tener desde mis ojos.
Recuerdo esa vez que una conocido me dijo desde atrás de una barra que elija lo que quiera, horas después escupí un arcoiris por la boca, y de mis dedos salieron los mensajes mas bochornosos de mi historia. El amor tiene eso, no importa que tanto haya durado lo bueno, cuando lo malo se hace visible, entendemos que hay cosas que es mejor abandonar. Esa fue la útima vez.
Me pierdo, ni siquiera estoy corriendo en círculos,  mis dedos tipean lo que se les canta, y yo trato de liberar a mi mano derecha de su tarea para que me alcance el vodka a la boca.
Seguramente ahora esté brindando, seguro no recuerde que por un momento deseó que yo estuviera ahí para aplaudir. Quizás no lo recuerde, pero yo si, yo lo recuerdo porque me heló el corazón en un segundo, me tuvo en vilo, me mareó, me hizo caer y me dio la mano para que me levante. Lástima que sean las manos mas inestables que haya conocido en mi puta vida.
Seguramente ahora se esté riendo y hablando a gritos, y seguramente alguien al leer esto se de cuenta que alguna vez escribí algo igual. Si, yo lo recuerdo, alguna vez dije que seguro él estaba pensando en mi, o en ella, o en otra ella. Y acá estoy, de nuevo tocando el mismo tema de los noventa.
Todo llega para el que sabe esperar, dicen, lo curioso es que yo ya dejé de esperar hace rato, dejé de imaginar que él podía sacarme una sonrisa hace mucho, y aún asi, habiendo dejado de esperar, llegó. Las cosas siempre me llegan cuando no las necesito, cuando no las quiero o cuando no tengo donde ponerlas.
Y si, mañana voy a leer esto y no va a tener sentido, porque no iba a  hablar de él, porque a quien le importa él? Yo estaba acá para hablar de otra cosa.

jueves, 30 de junio de 2016

Tripping

Creo que llovió por dias, tantos días llovió que alguien los agrupó y formó dos meses. Iban entonces dos meses bajo el llanto espacial, ya tenía la cara roja de tantas gotas que habían resbalado.
Entré.  No se donde, no se como, pero estaba bajo techo,  a resguardo de la lluvia pero no de mi. No sabía como había entrado, pero a algún lado iba a llegar. Puertas a mi derecha, puertas a mi izquierda, ya sabía cual abrir, pero tenía miedo. Me acercaba, miraba para atrás, seguía yendo hacia la puerta, recordaba, ansiaba, pero el miedo era lo que más podía sentir, me recorría la piel, la columna, la mente, me llegaba al corazón. Seguía yendo hacia la puerta pero cuando llegué no me animé a abrir, apenas si pude golpear muy suave, como quien no esta seguro de si quiere ser escuchado. Golpee con sólo dos dedos, o quizás uno, golpee sin fuerza, falta de decisión. Golpee.
Se abrió una puerta, una que nada tenía que ver con la que había golpeado, giré  180¤ y lo vi. Dijo algo sobre una canción, sobre el timing y sobre tener miedo de que yo no estuviera al otro lado.
Y ahí entendi, las puertas sólo nos llevaban a pasillos mentales, me había refugiado en mi misma, mirando para adentro, desde adentro. Las puertas a la izquierda no me correspondían,  sólo podía abrir las que estaban a la derecha, y había demorado tanto en llegar a la que quería abrir, que la persona al otro lado ya había entrado en una puerta a su derecha.  Había demorado tanto en llegar a la que quería abrir, que cuando una puerta de la izquierda se abrió, yo seguía ahí inmóvil, cuando en realidad tendría que haberme ido hacia rato.
Una cosa es segura, algo descubrí: ese miedo que me paralizaba era el miedo a ser recibida como yo recibí al que abrió sin golpear.

jueves, 9 de junio de 2016

Reaparición

Habíamos caminado por horas, o tal vez solo algunos minutos, el tiempo no era real cuando estaba con Alejandro, todo parecia moverse a gran velocidad, pero a veces creo que solo lo veía así porque lo comparaba con los minutos eternos en los que no estaba a su lado.
Ibamos tan ocupados hablando de cualquier cosa para evitar justificar nuestra(su) ausencia, que casi no notamos que estabamos por llevarnos puesto ese paredón granate. Entramos, Alejandro me guiaba y yo lo seguía como si él fuera mi lazarillo, pocas veces me sentí tan segura y confiada despues ese día, después de él. La ultima vez q yo habia entrado en ese cementerio había sido hacía tantos años atrás que todavía me sorprende recordar a mi mamá pidiendome que me levante, que estaba sentada sobre la lápida de un bebé, habíamos ido a ver a mi abuelo, y ahora estaba a punto de conocer a quen jamas iba a ser mi suegro. Siguió, parecía tener contados los pasos, eso o yo siempre creía que sabía lo que hacía. Llegamos a unos nichos, se acercó a uno que se abria sin problemas, metió la mano y sacó un auto de juguete, debo haber hecho algun gesto muy triste, porque me agarró la mano y me lanzó una sonrisa torcida, intentando calmarme, me dijo que lo había dejado ahi hace años. Mientras sacudía el polvo de aquel plástico rojo,  yo recordaba esa tarde en la oficina despues de la escuela en la que me contó que lo había visto tratando de morir y sobreviviendo, apenas estaba empezando a entender el mundo y en mi cabeza tenía ganas de reparar el suyo. Cerró el nicho y miró a nuestra izquierda.
-Esa señora está siempre que vengo, viene a ver a su hijo.
Empezamos a caminar a la salida y a hablar de lo que veníamos evitando. Despues de tanto silencio, de tanta muerte rodeandonos, no me importaba su ausencia, estaba vivo a pesar de mis temores, a pesar de esa pesadilla recurrente. Me dejó en la puerta de casa y volvió a Lomas, donde habia vivido desde chico.
Tardé años en atreverme a hacer en voz alta la pregunta, pero a la distancia se hizo mas sencillo: Por qué los restos de su papá, que nacio, vivió y murio en Lomas, descansaban Lanús? Quizás debí haber leido el nombre fuera del nicho, qq
uizás debí haber desconfiado de Ale un poco más.
Pero lo quería.
Le creía.

martes, 24 de mayo de 2016

24 de mayo 2015-2016

Hace un año a esta hora era domingo, un amigo habia soñado que alguien le decía que los que se suicidan no encuentran la paz, y yo me desperté para almorzar.
Hace un año era domingo 24 de Mayo de 2015 y las voces empezaban a transmitir el mensaje, nosotros sólo esperábamos que no fuera verdad, pero iban apareciendo detalles, no pude terminar de comer.
Hoy hace un año nos llegaba el mensajes sonaban celulares, se replicaba la noticia en el inicio de facebook: Adrián "Toto" Nievas se había suicidado.
El tiempo paso lento el primer mes, llegó  "El mundo no sabe" y nos emocionamos hasta el hartazgo, esa noche duró  segundos, se comprimió, pero también fue eterna. El tiempo volvió a pasar lento, hasta que la rutina nos volvió a absorber y a veces nos olvidamos de extrañar.
Llegó Nuevo Rock, nos volvimos a emocionar, revivimos todo, incluso las lágrimas que dejamos en el suelo de Niceto, y ahora ya es 24 de mayo otra vez, pasó un año sin vos, un año de perder por completo la esperanza de volver a ver la formación completa de adicta sobre los escenarios otra vez, un año de buscarte entre canciones y de mantenerte vivo en la memoria, de preguntarnos algunos si de verdad te devolvemos como correspondía todo lo que con tus melodías nos supiste dar
El mundo siempre queda y el que dice adiós sos vos.. No te olvidamos.

lunes, 23 de mayo de 2016

Enfermedades de la época.

1, 2, 3, 5, 7. Siete contactos de respaldo, de emergencia, de ahogado.
Algo se había terminado, y yo, que era la protagonista, me había salido de mi y miraba desde afuera, de reojo, ignorando todo, scrolleando la lista de contactos de whatsapp. 1, 2, 3, 5, 7... Siete contactos de esos con los que de alguna forma te quedó pendiente un brindis, un brindis de esos que derivan en sexo, sexo de ese que no te llena del todo con el correr de las horas
Siete "contactos en pausa" quedaron en mi directorio después de haber limpiado un poco. Quedaron las personas con las que a veces todavía tengo contacto, los amigos de siempre, la gente con la que hablo a diario, y los contactos de ahogado. Esos que cada tres o cuatro meses te mandan un mensaje (o vos lo mandas) recordando que hay que juntarse, que hay que chocar los vasos antes de mirarnos el uno al otro a través de su fondo.
-Dale, arreglamos, hay que beber
O
-Arreglemos.  Yo esté finde no puedo,  el otro si, pero sólo el viernes y no estoy segura. Ya para el otro es finde mes y quiero brindar bien, si queres lo dejamos para el 2025 que no tengo nada agendado
-Dale,  joya, vamos hablando, pero nos vemos eh

Revisé la lista de arriba a abajo, preguntándome a quien hablarle, a quien robarle compañia sin pedirle nada en realidad. De esos 7 contactos bulto, casi la mitad no me interesaba en lo más mínimo,  No eran personas a las que quisiera escribirles, eran contactos que sabía que en algún momento me iban a llamar y que yo iba a decir que no. La otra parte tampoco me interesaba mucho más, estaban ahí, atrás de un vidrio que había que tocar en caso de emergencia, eran como ese martillo que esta en el colectivo, que en teoría tiene la función de ayudarnos a escapar. Esa era la función de esas personas, estaban ahí por si acaso, por si la monotonía diaria nos permitía cada vez menos conocer gente interesante, que nos guste, que queramos realmente conocer. Esas personas eran números nada más, números que a veces me sorprendía que hubieran llegado ahí.
Como Emanuel, el chico al que le pregunté si nos conocíamos después de darme cuenta que llevaba 5 minutos sintiéndome desde la otra punta del 37.
-Eu! En que andas, tanto tiempo?
Y a empezar de nuevo, al menos por un rato, hasta que uno de los dos haga imposible coincidir en tiempo y espacio, y entonces dilatemos, como siempre, la llegada del vacío, o hasta que el alcohol nos deje tapados por la misma colcha, hablando de cosas sin sentido, sabiendo que al otro dia vamos a volver a ser un registro en la agenda del otro.
O quizás ya ni eso.

martes, 17 de mayo de 2016

Conclusión.

Me gustaría que escribir dejara de ser sinónimo de Descargarme, desearía que mis textos dejaran de ser tan personales, que no expongan mis miserias, mis partes amputadas, mi dolor adornado con palabras que en realidad no fueron mi primer opción. Quisiera que los relatos se me dieran fácil otra vez, volver a contar sobre Inocencia, sobre sus viajes por el mundo, sobre sus viajes por botellas. Me gustaría salirme de mi, ver todo desde afuera, no permitir que la impotencia se apodere de mis escritos, no dejar que el dolor sea protagonista, no hablar de todo aquello que me deja siempre en el lugar de victima. No victima de otros, victima de mi misma, de mis elecciones, de mis propias dudas, de mis deseos profundos y de los superficiales.
Las palabras cada vez cuestan mas, se me gastan, se me acaban, se me escapan. A veces temo haberlas dejado abajo de una cama ajena, temo que jamas regresen.
Jamás, deseo, duda, dolor, abandono, hoy parece que todo lo que escribo habla de alguna de esas cosas, pero quizás solo sea idea mía, quizás esta noche todo es gris y mi cabeza esta nublada. No es que crea que mañana va a salir el sol, soy bastante pesimista para usar una metáfora de esas, pero en mi pesimismo todavía conservo algo de fe, todavía espero alguna vez conciliar el sueño sin problemas.
Con vos ahí.

After Duda

Mientras pasaba todo lo anterior, una parte de mi, la que siempre supo ocultar bien las cosas si era necesario, extrañaba a M. A veces podía ser insoportable, a veces hubiera querido callarlo de algún modo tierno, pero el impulso nunca salía, nunca fui buena para dejarme llevar. Lo recuerdo alcanzándome una colcha, preguntándome si no me molestaban los zapatos. Él tampoco sabía bien como dejarse llevar, pero me llevaba ventaja en eso de generar la situación, yo todavía tenia esa materia previa. En oportunidades lograba ponerse denso, siempre tenia planes fantásticos que jamas iba a llevar a cabo, ideas magnificas que servirían para salvar al país, al planeta y, con los contactos adecuados, a todo el sistema solar. Nunca supe como, pero nada de eso me molestaba tanto, podría ser porque siempre supe disfrutar la compañía de personas que supieran sacar de su lugar a mis nervios, o porque un poco su sueños me recordaban a mi, a los momentos en los que soñaba en grande apelando a la suerte.
Creo que no hubo en la vida alguien a quien le haya dicho tantas veces que no, aunque en realidad no hayan sido tantas, y si digo esto no es porque él no me importase, si no todo lo contrario, si no me importase seguramente hubiera evitado la respuesta, en cambio con él no podía hacerlo, creo que un poco se me había abrazado al corazón,
La última vez que nos vimos solos fue casi una venganza, una traición a mi misma, había entrado en un espiral de cotidianeidad y comodidad que había esperado por tanto tiempo, que cuando parecía haber llegado tuve que tomarme vacaciones. Esa noche todo parecía estar armado para nosotros, las locaciones, el transporte, los participantes, creí que todo era un rompecabezas único y perfecto, uno que al armarlo te daba como premio un viaje lejos de la realidad. Lo único que ese rompecabezas me dejó durante las horas siguientes fue una sensación de vacío y culpa que no creía merecer, que en realidad no merecía, que me autoimpuse para sentir que lejos de él yo era parte de algo y que a él lo tenía que desterrar. Me agarré de donde pude para cerrarle la puerta aunque él no se fuera a enterar, aunque por mucho tiempo no la volviera a golpear. Nos encontramos en una fiesta una semana después, una fiesta a la que yo llegué prendida de la boca de otro. Me buscó por ultima vez esa madrugada después de irse, al día siguiente creo que se abrazó a su dignidad y no supe de él nunca más.
Hace dos días los amigos y situaciones en común nos ubicaron a ambos en un mismo escenario. me había olvidado que me gustaba mirarlo. Me invitó a irme con él, tuve que decirle que no
Hubiera querido decir que si, espero haber elegido bien las palabras que quise que oficiaran de puntos suspensivos.

Entonces qué es el amor?

No se como habíamos llegado a eso, pero nos entendíamos hasta cuando parecíamos habernos desentendido de todo. Después de tanto tiempo hablaba el mismo idioma con alguien, o al menos eso creí. Él no me juzgaba, yo no lo juzgaba a él, pero por sobre todas las cosas, tenía la seguridad de que en su interior no pensaba distinto de lo que me comunicaba de la boca para afuera (él no sentía eso mismo sobre mi). No aprendí del todo a leerlo, creía que entendía cada pagina que volteaba, pero al final resultó ser que apenas había empezado a leer un folleto de él.
De a poco íbamos corriendo los límites, nunca dejamos que ellos nos corrieran a nosotros, salvo cuando  necesitábamos frenar. A veces intento recordar el viaje y me pierdo en los paisajes del costado, esos que no tenian que ver con nosotros, esos que en realidad le eran ajenos pero que a mi me cautivaron cada vez, fue un poco como ir a ese lugar que siempre soñaste visitar, o ver a esa banda que hace mucho querías ver, pero con la compañía equivocada. Con el tiempo logré adaptarme contra todo pronóstico y pude así convertir la compañía equivocada en la buscada. Fue la primera vez que acepté cosas que me molestaban, después de tantos naufragios y de tantas escapadas, después de haberle tajeado la cara a Guido para no sentirme asfixiada por su abrazo, después de haber ignorado a Gustavo por solo haber dicho Sobaco... Supuse que era momento de aprender a tolerar.
La moraleja
desde el principio del entendimiento de mi pequeño dolor
es que no hay que tolerar nada de nadie
y no porque nos dificulte decirles adiós
si no porque
igual
nos van a abandonar
y nosotros nos vamos a quedar acá, extrañando un poco el ruido del otro arrastrando la silla sin pensar en los de abajo.

viernes, 11 de marzo de 2016

No estaba ahí.

La pared del bar reza Live Love Laugh en un tríptico verde y una pizarra dice que este bar vende Café pendiente.  Por un momento olvido el verdadero significado y empiezo a pensar en los pendientes propios: un viaje, un paseo en barco, una siesta sin sexo, una canción.
Una canción, no se quien me la debe, así que ante la duda busco referencias donde puedo y donde no. Pero, claro, no las hay, mirá si va a haber alguna soga para mi! Primero me doy vergüenza, tanto tiempo y vuelvo a buscar un mensaje en clave como si fuera a hacerme bien, creo que en el fondo sólo estoy buscando algo que me saque de este eje en el que caí sin darme cuenta. Tanta normalidad a la que no acostumbro, no se aún como es que no salí corriendo para subirme al Samba.
Despues de la vergüenza entiendo todo:  claro que no hay ninguna referencia, estoy en un montón de canciones pero ninguna es mía, como concepto sirvo, pero en lo personal nadie escribiría sobre mi, ni el que está ni los que se fueron.  Supongo que es lo mejor, si me hubiera encontrado donde hoy me busqué, ahora estaría corriendo para subirme a la montaña rusa, olvidandome que ya vomité todo la última vez que me subí.

domingo, 7 de febrero de 2016

Así que a beber

"Beber,  simplemente beber" dice Andy Chango
Beber para separarnos, para mantenernos, para encontrar un refugio de lo que esta girando alrededor.
Beber para fingir que los problemas no existen, que el no se fue de casa, que no nos sobra un metro de un colchón ajeno.
Beber para jugar al olvido un rato,  para dejar de jugar al quemado y dejar de prendernos fuego.
Beber para hacer de cuenta que los problemas no son problemas y que la cotidianeidad no es más q eso y no nos raspa las rodillas.
Beber para evitar la culpa, beber porque ella no duerme mientras yo ocupo su lado del colchón.
La vida nos llena de piedras, nos tira cascotazos todo el tiempo y nosotros bebemos, para que no nos duela eso o porque si.
Bebemos para alejarnos del fuego que nosotros mismos prendimos, para hacer de cuenta que las penas no son penas, para que el ruido del estómago no nos cuente que estamos descarrilados.
Hoy bebimos y nos alejamos de todo, y después los problemas nos llegaron m multiplicados, como una ola que junta fuerzas desde el medio del océano.
No quiero tener que beber más,  quiero que beber sea un placer y no una puerta de escape, quiero que beber sea disfrutar y no salir corriendo. 
Quiero que beber sea todo lo contrario a nuestros problemas, al colchón vacío, al abrazo helado.
Pero no. Beber es un vacío lleno, es hacer de cuenta que él no se asomó a mi ventana, que ella no esta en su cama de una plaza pensando en ese otro él.
Beber es correr en circulos, es alejarse de algo que nos estuvo esperando siempre a mitad de camino y, por las dudas, también al final. 
Beber es nosotros.
Es ella pensando si él esta conmigo
Soy yo pensando si él quiere que acá esté ella, u otra.
Es tu risa falseada mientras los ves juntos y fingir que viste un panda abrazando la nieve. 
Beber sos vos
Es ella
Es él
Soy yo.
Beber,  simplemente  Beber, diría Andy Chango, que me odiaria por nombrarlo en vano si saber por que esta bebiendo ahora.

jueves, 14 de enero de 2016

Ansiedad.

Revolver. Revolver vivamente , ágilmente, nerviosamente. La mano hurgando a la velocidad de la luz, a la par de la necesidad, llevándose puesto todo lo demás que habita en aquel hueco.
Encontrar, encontrar lo que sea que no estemos buscando. papeles, sobras, recuerdos, fantasmas, porque todo acá se rige por la estúpida Ley de Murphy, y sin importar cuanto revuelvas, ni que tan cuidadosamente lo hagas, lo que encuentres siempre va a tener muy poco en común con lo que buscabas, va a estar siempre mas cerca de lo que te gustaría perder.
Perder, perder la frescura, la aparente seguridad, el encendedor, todo en una misma acción, todo cuando mas se lo necesita, cuando el silencio se convierte en eternidad y la distancia entre ambos parece estar dibujada a escala y ser mil veces mayor de lo que se observa.
El que revuelve ansioso en busca de un encendedor, está también buscando otra cosa. El encendedor, el cigarrillo, no son mas que excusas, formas de buscar refugio o complicidad en cualquier coa y fingir así que la encontramos y todo está en eje, fingir que existe, que está ahí. Aunque no, aunque en realidad solo estemos apurando involuntariamente la muerte, cada cigarrillo un poco más. El que busca ansioso un cigarrillo que encender, no busca apagarse, busca algo que empezar. Un beso, una historia, una canción. Vos.

lunes, 4 de enero de 2016

34°34'57.0"S 58°25'12.5"W

Matías, Alan y Sebastián, tres estudiantes de cine de los que nunca jamás vamos a escuchar hablar, iban riendo por Avenida Sta Fé, el corto que habían visto en aquella exposición les había parecido sumamente aburrido, o al menos así era como iban a describirlo ante cualquiera que no fuera conocedor del tema. Comenzaron a hablar del partido de fútbol en el que iban a participar en pocos minutos, a fin de ganar un asado de fin de año, y doblaron por Gurruchaga, donde pasos después quedaron sin palabras.
Si bien fisicamente no había mucho parecido (el pelo era ligeramente mas largo y claro, y probablemente la persona que estaban viendo tuviera 5 o 6 kilos más), los tres sintieron que estaban viendo al mismo personaje de una pelicula, había ante ellos una mujer fumando en un banco, temblando ansiosamente. Comenzaron a hablar de Pulp Fiction y luego coincidieron en que la persona que ella esperaba estaba retrasada y seguramente iba a tener que dar largas explicaciones al llegar.

El mundo Auriculares afuera.

El cielo parecía haberse olvidado de mirar el reloj, eran las 3 y cuarenta de la tarde y la oscuridad reinaba en Plaza Italia, además de la hora parecía que tampoco había mirado el calendario, y fue así como diciembre encontró a mas de uno abrigándose con lo único que por descuido no habían guardado con la ropa de invierno. Inocencia temblaba, no porque el día anterior había salido sin abrigo y aún no había vuelto a su casa, temblaba porque estaba en su naturaleza, era parte de su ansiedad constante. Movía el pie y acompañaba el movimiento con un cigarrillo en su mano derecha. De haber sabido quien era Mia Wallace, Inocencia no hubiera podido temblar de un modo tan idéntico al de la escena en el Jack Rabbit Slim's bar como lo estaba haciendo ahora en ese banco de la puerta de la comisaría, tal vez por eso mismo no podía comprender a los tres hipsters que la miraron girando la cabeza al pasar y comenzaron a nombrar a Uma Thurman.
Los hipsters volvieron a pasar una hora mas tarde en dirección contraria a la que llevaban la vez anterior, y se sorprendieron de ver a Inocencia todavía ahí, pero lo que mas los sorprendía no era que aún estuviera sentada en el mismo lugar, era que no había en su expresión nada que delate que estuviera esperando a alguien que no iba a llegar, por mas obvio que fuera.

El mundo Auriculares adentro.

Plaza Italia suele ser un caos, pero encontrar un lugar donde sentarse sin ser molestada a escuchar música para desconectarse de todo y encontrar la idea de la que quería escribir hace rato, no era algo que pudiera permitirse en cualquier lado, principalmente teniendo en cuenta la inseguridad de aquel tiempo, era por eso que Inocencia iba de vez en cuando a sentarse en un banco ubicado a metros de la puerta de la comisaría 23, ligeramente escondido sobre la calle Gurruchaga. Ese día estaba rondando sobre su cabeza una particular historia que alguien le había contado brevemente acerca de dos personajes de una película que casi coinciden varias veces pero por un motivo u otro nunca se veían ni se encontraban. Le pareció que escribir sobre casualidades y destinos era como minimo una idea muy trillada, y al sentirse tan ofuscada decidió prender el primer cigarrillo de la tarde. Quedó mirando fijo la pared que estaba dos o tres metros frente a ella, y cada tanto sonreía por dentro a algun perro que viera pasear tirado por una correa. Sonaba Post Modern Gilrs de The Strokes, cuando tres jovenes (que en su mente eran claramente Hipsters) pasaron frente a ella y giraron la cabeza para seguir mirandola mientras se alejaban. Terminaba la canción y aprovechó para intentar escuchar lo que los jovenes decían, pero solo logró atrapar en el aire un "Pero nada que ver con Uma, si no..."
Y el aleatorio disparó  una canción que hace poco le habían pasado y que no sabía como se llamaba, pero que se iba a convertir en el himno de algo, sólo que Inocencia todavía no sabía de que.

domingo, 3 de enero de 2016

Encontré mi cuaderno.

1er semana Febrero 2015 -  (O yo contra mi)

Lucas se apoya en mi hombro y es así como todo comienza otra vez. La caricia se escapa, como si saliera de mi corazón, directo a mis dedos izquierdos. No me acaricia con sus pestañas como lo hizo algún otro en el pasado, pero a mi la caricia se me escapa igual. A veces me pregunto si es que no puede contra sus estructuras o si no conoce otra manera, pero puede que si las cosas no empiezan como él acostumbra no se pueda dormir.
A veces me da la mano y por un instante parece que me entrega el alma, y por ese microsegundo me pregunto cómo despertar todo lo demás. Lucho contra mis fantasmas cada día, pero otras veces los pongo de mi lado y beben de mi copa, o de la de quien me acompaña.
Puta costumbre de jamás poner fechas, más puta la de repetir sensaciones y confundir los textos.  ¿Por que recuerdo un sillón del que no se nada hace 5 años? ¿Quien soy? ¿Quien quiere Lucas que sea? ¿Donde convergen ambas versiones de mi? Si podés fraccionar lo que te pasa, entonces no te pasa nada. Al carajo la quietud, estas son todas las cartas, ¿Podemos empatar?
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03-04/02/15

Siempre hablo de lo gráfica que es mi imaginación, de la facilidad con la que mi mente convierte en imagen cualquier cosa que me dicen , y de como esa imagen comienza una película frente a mis ojos. De lo que nunca hablo es de como esa imaginación se vuelve mi enemiga, de como se adelanta a todo y crea situaciones con tanta anticipación, tan ideales, que termina por dejarme clavándome puñales frente a un espejo que solo refleja lo mas ruin de mi, lo miserable, las falencias.
Tanto idealizar y encariñarme con el ideal que quedó en mi mente, un día la realidad me da vuelta como una ola en el mar, de esas que te dejan abajo del agua creyendo que vas a morir. Esos diálogos que sonaban en mi cassette mental (tengo un cassette porque soy una nostálgica) nunca se llevaron a cabo, el golpe de realidad me deja temblando, con la cara roja, hinchada, y los ojos apretados con la la almohada. Una imagen de la que seguro cualquiera se querría enamorar, claro que si, la seguridad hecha carne.
Otra vez me llené el cuerpo de vidrios creyendo que eran diamantes. Es la última.

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17/02/15

La idea es solamente sentirme menos muerta, como si anduviera en bicicleta y el viento me diera en la cara. creo que así es como se siente la libertad.
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07/03/15
Aún hay quienes se enamoran de mi voz al teléfono, y aunque los dedos de la mano izquierda me alcancen para contarlos, sigue resultándome extraño.
Amamos midiendo todo con una vara que yace en la mirada ajena, y somo valientes, agitadores, huelguistas sentimentales cuando olvidamos esa vara y usamos la propia, pero no la que está en los ojos, la que está bajo la piel.
Enloquecer de alegría, hundir el colmillo en el labio propio, sonreirle a la nada y a todo. Arrancarnos la piel para estar desnudos por completo el uno para el otro. Colorearnos el alma con frases brillantes, hologramas para llevar, así, nuestra historia tatuada, no en la piel, si no en la carne.
Tengo fe
que un día
voy a encontrar ese templo
arrodillarme ante ese Dios
y apropiarme de su inmortalidad
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09/03/15
Ya con la primicia oscura de lo que estaba por ocurrir, Inocencia se apoyó en el umbral de la puerta, el mismo en el que le había dicho a Alejando que lo iba a querer siempre. tenía los ojos hinchados, pero se había adelantado a ese abandono desde hacía 15 horas. El almuerzo había quedado intacto, era el principio del fin, y como tenía la inocente esperanza de que alguien siempre la observaba como en The Truman Show, acompañó su espera con Don't Speak de No Doubt.
lo vio a lo lejos, era la misma imagen de todos los días, pero esta vez era diferente, inocencia sabía que no la iba a poder borrar. Las palabras que cruzaron  no merecen formar parte de esto, un poco por respeto, y otro poco porque al final, después de tantos años, las había olvidado, aún cuando pensaba que no iba a hacerlo jamás. Él lloró pronunciando todas y cada una de sus palabras, palabras que para inocencia pesaban como tierra arrojada sobre ella con una pala.
Sobrevivió.
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Sin fecha (Entre marzo y Julio, aprox)

Códigos, modales, valores, normas. las imposiciones están ahí, a nuestro alrededor,  bombardeando nuestra mente desde todos lo ángulos y resumiendo nuestras posibilidades de la misma forma en que as experiencias nublan nuestra percepción.
La idea de las consecuencias nos limita, y es así que vamos entrando de a poco al corral con lo el resto de "cuerdos", los "adaptados" y los "normales". Dejamos de hacer para evitar un efecto dominó, y al final la vida es un dominó en si misma, un dominó cuya última ficha es la que nos aplasta la cabeza.
¿Que pasa por nuestra mente cuando se nos imponen condiciones y consecuencias? ¿que pasa cuando vale todo? Karma. No existe tal cosa como "sin consecuencias", las reacciones en cadena están presentes, esperando que alguien active el mecanismo, que alguien empuje la primera ficha, que cavemos nuestra propia tumba o construyamos nuestro camino a la cima. El karma esta ahí, nos vigila desde atrás de un árbol, y nosotros a merced, sujetos sin saber cuánto.
Actuamos porque "vale todo", porque "no va a pasar nada", todo porque ya vaciamos mil botellas, y justo cuando pensamos que el universo se olvidó de nuestros viejos errores y tropiezos, llegan las consecuencias, justo cuando creíamos que habíamos quebrado las cadenas, cuando cantábamos victoria.
El Debe y el haber tienen que dar iguales al momento del cierre, caso contrario se repasa y se hace memoria buscando el error, y para cuando lo encontramos lo mejor es tener las disculpas preparadas.
No lo hubiera pensado nunca, no lo quiero volver a hacer.